Planta de anthurium rojo en una maceta blanca de cerámica en un alféizar luminoso

Anthurium: cómo cuidar el anturio en casa

El anthurium es una de las plantas de interior con flor más agradecidas que existen: con los cuidados adecuados —esta guía explica cómo cuidar el anthurium en casa paso a paso— florece casi todo el año, y sus espatas rojas duran meses en la planta. Y aun así es una de las que más se estropean en casa, casi siempre por lo mismo: demasiado sol directo, riego a ciegas o un aire demasiado seco. Ninguno de esos errores es difícil de corregir cuando se sabe qué está pidiendo la planta.

Es una tropical de selva, y eso lo explica todo: quiere luz abundante pero filtrada, calor estable, humedad en el aire y un sustrato que se mantenga húmedo sin encharcarse nunca. En esta guía verás dónde ponerlo, cuánto regarlo en cada estación, qué sustrato y maceta necesita, cómo hacer que florezca, cómo trasplantarlo y reproducirlo, y qué significa cada síntoma de sus hojas.

Planta de anthurium rojo en una maceta blanca de cerámica en un alféizar luminoso

Índice

El anthurium en resumen

Aspecto Lo que necesita
Luz Abundante e indirecta, junto a una ventana luminosa
Riego Regular; sustrato húmedo, nunca encharcado
Humedad ambiental En torno al 60–70 %
Temperatura Ideal entre 18 y 25 ºC, sin cambios bruscos
Sustrato Suelto y drenante: turba, corteza de pino y perlita
Maceta Con agujeros de drenaje, solo un poco mayor al trasplantar
Abono Líquido cada 2 semanas, solo en primavera y verano
Floración Casi todo el año si tiene luz, calor estable y abono

Qué es el anthurium: la «flor» no es una flor

El anthurium, también llamado anturio, pertenece a la familia de las aráceas y procede de las selvas tropicales de América Central y del Sur, sobre todo de Colombia, Ecuador y Panamá. El género tiene más de 1.000 especies, aunque en interior casi siempre se cultiva el Anthurium andreanum, el de la espata roja brillante y las hojas grandes en forma de corazón.

Conviene aclarar desde el principio lo que más confunde de esta planta: lo que parece la flor no es una flor. La parte roja, rosa, blanca o naranja es una espata, una hoja modificada que protege la floración real. Las flores verdaderas son diminutas y están agrupadas en el espádice, la espiga que sale del centro de la espata. Cada espata dura unos dos meses en la planta, y cuando se marchita se corta desde la base del tallo para que la planta ponga su energía en sacar otra.

En interior, un anthurium habitual mide entre 40 y 50 cm de alto, aunque según la variedad puede llegar a los 80 cm. Si lo que te interesa son las variedades poco comunes, en plyworld.net ya existe un ranking aparte, los 9 anthuriums más raros y hermosos del mundo; esta guía se centra en los cuidados del anthurium común, el que se vende en cualquier vivero.

Dónde poner el anthurium: luz y temperatura

La luz es el cuidado que más decide si tu anthurium florece o solo echa hojas. Necesita luz abundante pero indirecta: el sitio ideal es junto a una ventana luminosa, a ser posible orientada al este o al oeste, donde reciba mucha claridad sin que el sol le dé de lleno. El sol directo quema las hojas, que se ponen marrones por los bordes. Y al revés: con poca luz la planta sobrevive, pero no florece, así que si tu anthurium lleva meses sin sacar una sola espata, lo primero que hay que revisar es la luz.

La temperatura es el segundo pilar. El anthurium quiere calor estable, sin oscilaciones: su rango ideal está entre 18 y 25 ºC. Por debajo de 15 ºC empieza a sufrir, y por debajo de 12 ºC las hojas se secan y se ponen amarillentas. Tampoco le convienen los cambios bruscos, así que mantenlo lejos de las corrientes de aire, de la puerta de entrada en invierno y de los radiadores, que además resecan el aire que tanto necesita. Si en verano la casa supera los 28 ºC, sube la humedad ambiental para que no se resienta.

Cómo regar el anthurium

El riego del anthurium es regular pero controlado, y es el cuidado donde más se equivoca la gente. Aunque sea una tropical, no tolera el exceso de agua en las raíces: un sustrato encharcado pudre las raíces en pocas semanas. La regla es mantener el sustrato ligeramente húmedo, nunca empapado ni seco del todo.

La señal para regar es la prueba del dedo: mete el dedo 2 o 3 cm en el sustrato; si esa capa está seca, toca regar. Riega a fondo pero sin pasarte, hasta que salga un poco de agua por los agujeros de drenaje, y vacía siempre el plato al cabo de unos minutos: el agua estancada en el plato es la causa más común de pudrición. Usa agua a temperatura ambiente y, si puedes, sin cal: el agua de lluvia o el agua destilada evitan que se acumulen sales en el sustrato.

Estación Frecuencia orientativa
Primavera 1 o 2 veces por semana
Verano 2 veces por semana, hasta 3 con calor seco
Otoño 1 vez por semana
Invierno 1 vez cada 10–14 días (1 vez por semana si la casa es cálida y seca)

Las frecuencias de la tabla son orientativas: en una casa con calefacción y aire seco, el sustrato se seca antes; en una casa fresca y húmeda, aguanta más. Manda siempre la prueba del dedo, no el calendario.

La humedad ambiental: el cuidado que más se olvida

El anthurium viene de la selva, y en una casa normal el aire es demasiado seco para él, sobre todo en invierno con la calefacción. Necesita una humedad ambiental en torno al 60–70 %, y cuando no la tiene las puntas de las hojas se secan y se ponen marrones aunque el riego sea correcto.

Hay tres formas de dársela, y se pueden combinar:

  • Pulverizar las hojas con agua sin cal un par de veces por semana, sin mojar las espatas, que se manchan con las gotas.
  • Bandeja con guijarros: pon la maceta sobre una bandeja con piedras y agua, con la base de la maceta apoyada en las piedras y no tocando el agua. El agua se evapora y humedece el aire alrededor de la planta.
  • Humidificador cerca de la planta, la solución más eficaz si tienes varias tropicales juntas.

Agrupar las plantas de interior también ayuda: entre todas crean un microclima algo más húmedo. Es el mismo truco que funciona con otras tropicales de interior, como el cactus de Navidad o la planta amor de hombre.

Sustrato y maceta

El sustrato tiene que cumplir dos cosas a la vez: retener algo de humedad y drenar muy bien. La mezcla que mejor funciona es 2 partes de turba o sustrato universal, 1 parte de corteza de pino y 1 parte de perlita. La turba aporta la materia orgánica y retiene la humedad; la corteza y la perlita mantienen el sustrato suelto y aireado para que las raíces respiren y el agua sobrante salga. Un sustrato universal solo, sin nada que lo airee, se compacta con el tiempo y acaba encharcando las raíces.

La maceta debe tener agujeros de drenaje obligatorios. El material da igual —plástico o barro—, pero el barro transpira algo más y ayuda a que el sustrato no se mantenga empapado. No hace falta una maceta grande: al anthurium le gusta estar algo ajustado, y una maceta demasiado grande guarda más agua de la que la planta puede usar.

Cómo hacer que florezca

Un anthurium sano y bien cuidado puede florecer casi todo el año, con espatas nuevas cada pocos meses. Si el tuyo solo echa hojas, revisa estos cuatro puntos en orden:

  1. Luz: es la causa más común. Sin luz indirecta abundante no hay floración. Muévelo a la ventana más luminosa que tengas, sin sol directo.
  2. Temperatura estable: entre 18 y 25 ºC, sin bajadas nocturnas fuertes ni corrientes frías.
  3. Abono en su momento: en primavera y verano, un abono líquido para plantas verdes o de flor cada dos semanas, a la dosis que indica el envase. En otoño e invierno no se abona.
  4. Quitar las flores marchitas: cuando una espata se marchite, córtala desde la base del tallo. Así la planta deja de gastar energía en ella y la dedica a sacar la siguiente.

Sobre el abono hay un matiz: algunos consejos recomiendan abonarlo solo cada dos meses y a mitad de dosis, una opción más conservadora que también funciona si tu planta ya florece bien. Pero si tu anthurium no florece, la pauta de cada dos semanas en primavera y verano es la que recomiendan la mayoría de las guías, y es la que conviene probar primero.

Cómo trasplantar un anthurium paso a paso

El anthurium solo pide un trasplante cada 2 o 3 años, o cuando veas las raíces asomando por los agujeros de drenaje o las hojas nuevas salgan claramente más pequeñas. La mejor época es la primavera, cuando la planta está en crecimiento activo.

  1. Elige una maceta solo un poco mayor que la actual, con agujeros de drenaje, y prepara la mezcla de turba, corteza de pino y perlita.
  2. Riega la planta el día anterior para que el cepellón salga entero y las raíces no se rompan en seco.
  3. Saca la planta con cuidado y revisa las raíces: corta con tijeras limpias las que estén blandas, negras o con mal olor.
  4. Coloca una capa de mezcla nueva en el fondo, asienta la planta a la misma profundidad que tenía y rellena los lados sin apretar demasiado.
  5. Riega ligeramente para asentar el sustrato y deja la planta en su sitio habitual, sin abonar durante el primer mes.

Un detalle propio del anthurium: con el tiempo le salen raíces aéreas, gruesas y de color claro, que asoman del sustrato o del tallo. Son normales: en su hábitat es una planta epífita que vive sobre los árboles y usa esas raíces para captar humedad del aire. No las cortes ni las entierres a la fuerza; si te molestan, puedes guiarlas suavemente hacia el sustrato o dejarlas al aire y pulverizarlas de vez en cuando.

Cómo reproducir el anthurium

La forma más fiable de reproducir un anthurium en casa es la división de matas, aprovechando un trasplante de primavera. Es también la forma de rejuvenecer una planta vieja que ha perdido el centro.

  1. Saca la planta de la maceta y sacude con cuidado el sustrato viejo para ver bien las raíces.
  2. Busca un brote lateral con sus propias raíces y sepáralo de la planta madre con las manos o con un cuchillo limpio, procurando que cada parte se quede con raíces y al menos un par de hojas.
  3. Planta cada parte en su maceta con la mezcla habitual, riega ligeramente y mantenlas a la sombra luminosa las dos primeras semanas, con buena humedad ambiental.
  4. No abones hasta que veas crecimiento nuevo: eso indica que las raíces ya han agarrado.

También se puede propagar por esqueje de tallo, pero es más lento y menos seguro que la división, así que en casa conviene quedarse con la división de matas.

Limpieza de las hojas

Las hojas grandes y brillantes del anthurium acumulan polvo, y con polvo hacen peor la fotosíntesis. Pásales un paño húmedo por el haz de vez en cuando, con agua sin cal, con suavidad y sin apretar. Limpia también las espatas si se les acumula polvo, pero sin mojarlas en exceso: las gotas dejan manchas en la espata que ya no se quitan.

No uses abrillantadores de hojas: taponan los poros de la hoja y, en una planta que vive de la humedad ambiental, hacen más mal que bien.

Errores comunes con el anthurium

Error Qué pasa Cómo se arregla
Regar por calendario, sin comprobar el sustrato Raíces podridas o planta sedienta según la estación Prueba del dedo antes de cada riego
Dejar agua en el plato El sustrato se encharca por abajo y se pudren las raíces Vaciar el plato a los pocos minutos de regar
Sol directo en la ventana Hojas quemadas, marrones por los bordes Luz indirecta brillante, nunca sol de lleno
Aire seco con calefacción Puntas de las hojas secas y marrones Pulverizar, bandeja con guijarros o humidificador
Maceta sin agujeros de drenaje El agua no sale y las raíces se asfixian Maceta con agujeros, siempre
Cortar las raíces aéreas La planta pierde una vía de captar humedad Dejarlas al aire o guiarlas al sustrato
Abonar en invierno Sales acumuladas y raíces quemadas Abono solo en primavera y verano

Diagnóstico: qué le pasa a tu anthurium

Síntoma Causa más probable Arreglo
Hojas amarillas, sobre todo las de abajo Exceso de riego o sustrato encharcado Dejar secar el sustrato, vaciar el plato, revisar raíces
Puntas de las hojas marrones y secas Aire demasiado seco o agua con cal Subir la humedad ambiental; regar con agua sin cal
Hojas caídas y blandas Falta de agua o frío Regar y comprobar la temperatura (mínimo 15 ºC)
No florece, solo echa hojas Poca luz Moverlo a la ventana más luminosa, sin sol directo
Espatas nuevas de color verde Falta de luz Más luz indirecta; la espata recupera el color con las siguientes
Manchas marrones en las hojas Sol directo o quemadura por frío Alejar del sol de lleno y de las corrientes frías
Hojas nuevas más pequeñas Maceta pequeña o sustrato agotado Trasplantar en primavera a una maceta un poco mayor
Bichitos en el envés de las hojas Pulgón, cochinilla o araña roja Agua con jabón; revisar el envés cada semana

Las plagas más habituales son el pulgón, la cochinilla y la araña roja. Revísalas en el envés de las hojas: la araña roja, en concreto, aparece cuando el aire está muy seco, así que subir la humedad es también parte del tratamiento. Como primer remedio basta el agua con jabón aplicada con un paño; si la plaga es grande, habrá que repetir varios días seguidos.

¿Es tóxico el anthurium?

Sí, y conviene saberlo antes de ponerlo al alcance de niños pequeños o mascotas. El anthurium contiene cristales de oxalato de calcio, que irritan la boca y la garganta si se mastican las hojas. No es una planta para poner en el suelo al lado del comedero del gato ni a la altura de un niño que lo muerda todo. En una estantería o en una mesa alta, fuera de su alcance, no hay ningún problema: el peligro es solo por ingestión, no por tocarlo ni por tenerlo en la habitación.

Preguntas frecuentes

¿Por qué mi anthurium no florece?

Casi siempre es por falta de luz: sin luz indirecta abundante, la planta echa hojas pero no espatas. Muévelo a la ventana más luminosa que tengas, mantén la temperatura entre 18 y 25 ºC y abona cada dos semanas en primavera y verano. Si ya tiene buena luz, revisa que no esté en una maceta demasiado grande o con el sustrato agotado.

¿Cada cuánto hay que regar un anthurium?

No hay una frecuencia fija: en verano, unas 2 veces por semana; en invierno, 1 vez cada 10–14 días. La señal es la capa superior del sustrato: cuando los 2 o 3 cm de arriba están secos, toca regar. En una casa con calefacción se seca antes que en una casa fresca.

¿Se puede tener el anthurium en exterior?

En España, solo en zonas sin heladas y a la sombra, en un porche o bajo un árbol, y solo en los meses cálidos. Por debajo de 15 ºC sufre y una helada lo mata, así que en la mayor parte del país es una planta de interior todo el año.

¿Cuánto dura la flor del anthurium?

Cada espata dura unos dos meses en la planta. Cuando se marchita, córtala desde la base del tallo para que la planta dedique su energía a sacar la siguiente.

¿Las raíces aéreas del anthurium se cortan?

No. Son normales y la planta las usa para captar humedad del aire. Déjalas al aire o guíalas suavemente hacia el sustrato, pero no las cortes ni las entierres a la fuerza.

¿El anthurium es difícil de cuidar?

No: es una de las plantas de interior resistentes más agradecidas, siempre que tenga luz indirecta, calor estable y humedad en el aire. Los tres errores que lo matan son el sol directo, el encharcamiento y el aire seco, y los tres se evitan con lo que explica esta guía. Si te van las plantas de interior con flor, también te puede interesar el árbol de jade y el aloe vera, dos clásicos de interior con cuidados muy distintos.

Guarda esta guía en Pinterest

Así la tendrás a mano cuando vayas a cuidar tu anthurium.

Guardar en Pinterest

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Anthurium: cómo cuidar el anturio en casa puedes visitar la categoría Plantas.

Subir

Usamos cookies para mejorar tu experiencia de navegación, mostrarte anuncios o contenidos personalizados y analizar nuestro tráfico. Al hacer clic en “Aceptar todo” das tu consentimiento a nuestro uso de las cookies. Más Información